ENTREVISTA A CAMILO JOSÉ JAIME CIDVESTIDOR DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA MACARENA DE CORNELLÀ
Entrevista a Camilo José Jaime Cid, vestidor de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena de Cornellà
Hablamos con Camilo José Jaime Cid, vestidor de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena de Cornellà, una de las cuatro imágenes que participarán en la próxima procesión jubilar de las Esperanzas que tendrá lugar en Barcelona el 29 de noviembre.
¿Cuál es tu función como vestidor?
Mi función consiste en realzar la belleza de María Santísima, aún más si es posible. Es ser sus pies y sus manos, darle expresión y transmitir con su semblante aquello que deseamos mostrar.
Además de vestidor, también soy prioste de la cofradía, lo que me ayuda a imaginar el conjunto completo: flores, cirios, enseres… En la cabeza ya voy componiendo el resultado final.
Pero, sobre todo, mi labor es un enorme privilegio que la vida me ha concedido.
¿Cómo comenzaste en este mundo? ¿Existe alguna tradición familiar?
Diría que fue la Virgen quien vino a por mí. De pequeño frecuentaba las iglesias con mi abuela, que me enseñaba a los santos, aunque yo solo la acompañaba sin mayor curiosidad.
Hace once años apenas conocía el ámbito cofrade más allá de la Semana Santa en mi barrio. Supe que en mi cofradía buscaban costaleros y me presenté. Era el principio de todo, no había nada consolidado.
Me ofrecieron el cargo de vestidor incluso antes de que la Virgen llegara a Cornellà. Acepté aprender y, con compromiso, curiosidad y valentía, aquí sigo desde su primer día. Ojalá pueda permanecer junto a Ella muchos años más. Mi recompensa es tenerla delante y poder compartir con Ella nuestras cosas.
¿Una procesión extraordinaria implica un modo de vestir diferente?
Sí, siempre genera cierta incertidumbre. Yo suelo decir que la Virgen se viste sola. Hay días en los que, pese a no tener ánimo, Ella te inspira: te da imaginación y fuerza, y de pronto está esplendorosa. Otros días es mejor recoger las ropas y volver mañana.
Vestir para una procesión es distinto a vestir para la capilla, pero tenemos mucha ilusión y creo que, desde la humildad y la sencillez, estará preciosa.
¿Qué esperas de la procesión del 29 de noviembre?
Deseo que sea un momento de recogimiento personal para todos los asistentes, que se desarrolle con respeto y elegancia.
Y que todos recordemos que la Esperanza no es solo un estado de ánimo: la Esperanza es la Madre de Dios, quien mantiene viva esa llama dentro de nosotros.
Cada imagen tiene su acento y peculiaridad. ¿La Esperanza de Cornellà también?
Por supuesto. No todas las hermandades tenemos el mismo ajuar, y menos siendo una cofradía tan joven, con apenas once años.
Pero con sencillez, humildad y nuestros recursos, intentaremos estar a la altura de esta gran procesión. Estoy seguro de que las cuatro Esperanzas deslumbrarán Barcelona.
Deseo que quienes contemplen nuestra imagen sientan lo que realmente es la Esperanza: un ancla de fe que refuerza la fraternidad en el mundo que nos rodea.
¿Cómo se está planteando la salida procesional?
Todas las salidas son especiales, y esta no es menos. Trasladar la imagen, el paso y los enseres no está siendo fácil, especialmente al encontrarnos en un templo que no es el nuestro, aunque nos han recibido con enorme generosidad.
Estoy seguro de que entre las cuatro cofradías habrá una armonía y unas emociones inolvidables.
Viviremos un acto histórico en el corazón de nuestra ciudad, y guardaremos cada imagen, vivencia y momento en lo más profundo de nosotros, con el orgullo de poder decir: «¡Nosotros llevamos nuestra Esperanza!»